Cuando el poema se enfrenta a la censura, la represión y el silenciamiento que atravesaron las dictaduras y autoritarismos latinoamericanos, la palabra aislada ya no alcanza para dar cuenta de lo que ocurre ni para activar una respuesta. En la poesía experimental social latinoamericana, el poema se expande hacia la consigna, el proceso, la intervención del soporte, el arte correo, la instrucción, la circulación clandestina y la red. No se trata de una ampliación meramente estética: se trata de una necesidad social y cultural. En este taller, poesía electrónica social no significa simplemente trasladar el poema a una pantalla. Nombra una práctica que entiende los medios técnicos como espacios de disputa sobre el lenguaje, la memoria, los canales de circulación y la agencia colectiva. Desde esa perspectiva, Padín permite pensar una poesía que no se limita a representar la violencia histórica, sino que produce dispositivos de respuesta: campañas, instrucciones, redes, consignas e intervenciones del soporte. De Padín se tomarán especialmente cuatro ejes de trabajo: la campaña como forma poética, la consigna como dispositivo de lectura, el tránsito de la obra por redes alternativas y la colaboración como obra expandida. En piezas como Homenaje al cuadrado, Campaña de sensibilización estética, Homenaje a Wlademir Dias-Pino y Cadáver exquisito, esos ejes aparecen como formas capaces de actuar sobre la realidad: animaciones, caligramas en movimiento, campañas ético-estéticas, redes de intercambio y desobjetualización de la obra. En diálogo con Vigo en Argentina, Deisler en Chile, Dias-Pino en Brasil y Carrión como referencia para pensar libro, archivo y circulación, esa práctica configura un campo latinoamericano de experimentación que entiende el poema como dispositivo, acto, soporte, lectura y red. La vanguardia latinoamericana no se define por competir con los centros culturales dominantes, sino por producir información desde contextos específicos; no busca consumidores pasivos, sino lectores-productores; no concibe el poema como objeto cerrado, sino como proyecto, versión, matriz, acto y proceso circulatorio. Ese gesto encuentra hoy un nuevo campo de conflicto. El riesgo para el lenguaje ya no proviene solo de la censura estatal directa, sino también de la captura corporativa de las infraestructuras que lo procesan, clasifican, filtran y optimizan. La IA no es una herramienta neutral: es una tecnología organizada por corporaciones transnacionales cuyas decisiones sobre lo que se puede decir, cómo se clasifica, qué se modera y qué se vuelve visible rara vez se toman desde América Latina. Este taller parte de esa hipótesis: reactivar gestos del archivo, tensar los límites de la máquina y convertir esa tensión en una poética de resistencia y producción crítica.
Michael Hurtado es poeta, artista de nuevos medios e investigador en poesía electrónica. Su trabajo se sitúa en la intersección entre matemática, tecnología y experimentación literaria. Es coeditor de la Antología de Literatura Electrónica Latinoamericana Lit(e)Lat Vol. 2, codirector de Masmédulab y organizador de la 3ra Jornada Internacional de Poesía Visual. Ha recibido el premio VIDA16 de la Fundación Telefónica y el Hub Musical Chile, y su obra integra la Electronic Literature Collection Vol. 4. Es becario FabLearn de la Universidad de Columbia.